domingo, 13 de mayo de 2012


EL 15M DEBE TOMAR EL PODER

El 15M es la morada de la última esperanza de decencia y regeneración que tiene la sociedad española, detrás del 15M no queda nada, salvo la desolación y la resignación. Lo hemos podido ver este año, diluido el movimiento por no haber tomado una decisión definitiva y dar un paso adelante, el nivel social más elevado a efectos económicos vio la pista libre para asentar sus bases y exigencias comprendiendo que la fiera estaba más que domada.

El 15M cometió un error, pretendió subir la cuesta con la simple inercia de la bajada anterior y con eso, salvo que el impulso sea descomunal - algo así como pasó en Egipto - la cima no se termina de alcanzar y se acaba por hacer el recorrido a la inversa culminando en un punto muerto. Volver a empujar la maquinaria que se encuentra en el valle en posición de standby se antoja una misión complicada.

Pero la población ha vuelto a empujar la idea del 15M, y lo ha hecho con el ánimo de conmemorar el aniversario, en un entorno muy deteriorado y con aspecto de atrofia, lo cual favorece la puesta en marcha. Pero no es suficiente, España no está para conmemoraciones, ni baños de frases tópicas sobre el calibre de la indignación, España necesita acciones, y no simplemente paseos por Sol o gritos de silencio, que también. La decisión equivocada del 15M de no concurrir a las elecciones ha permitido cuatro años de vía libre a los que están dispuestos de defender su estatus a cambio del bienestar del prójimo.

El 15M debe reflexionar, y hacerlo rápido, no puede dormirse otro año más, la gente ha salido de nuevo en masa, y una posible inacción conseguirá que, poco a poco, la población sienta resignación hasta del propio movimiento y pueda llegar a entenderlo como un sentimiento que sale a la calle cada aniversario, sin recorrido, y dando la razón a los que lo tachan de farándula. Es necesario nombrar un líder o lideresa, es necesario fijar en el papel los objetivos prioritarios, esos que deben reestructurar el Estado, es necesario convertirse en partido político ahora que la clase pudiente está desconcertada averiguando qué organización está detrás, y debe ir el líder o lideresa, plaza por plaza, durante tres años, mostrando cómo se puede cambiar el país y, por supuesto, hay que tomar el poder y barrer con todo, porque esa es la esperanza de las personas, y la esperanza no puede ser barrida un año más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario