jueves, 29 de enero de 2015


LA PIEDRA QUE SARKO TIRÓ

 
            Fue allá por dos mil ocho cuando todos despertamos del sueño, cuando todos y cada uno sin excepción nos dimos cuenta de que algo fallaba, que algo se derretía en el engranaje del Estado. A Sarkozy, por aquel entonces presidente de la república francesa, le partieron la cara por afirmar que habría que "refundar" el capitalismo, ya nada más se supo, a pesar de que había errado poco el tiro. 

            Tres años después del gran bofetón la gente se movilizó espontáneamente en Sol, un quince de mayo, frente al estupor de la clase dirigente que desconcertada comenzaba a mirar hacia abajo para saber qué era ese ruido y quién lo generaba, no llegaron a conclusión alguna, cosa que entra dentro de la normalidad, y con palos de ciego saldaron la cuestión al grito faltón de "perroflautas". 

            Aquella agitación desordenada intentó buscar su sitio desmarcándose del sistema, poniendo en marcha asambleas ciudadanas que poco a poco consumían su energía inicial sin que nadie supiera como canalizar las ganas de cambiar el rumbo de aquello que Sarko sugirió "refundar". Faltaba líder, entrar cual caballo de Troya vestidos de partido político, así lo exigían incluso los altivos dueños del pedestal presuponiendo miedo y vértigo ciudadano para girar la tortilla. 

            Tres años más de andadura por el desierto, de silencio desesperante ante una indignación creciente, y casi de la nada surge la revolución, el líder, el partido político reclamado, y el cumplimiento de las reglas del juego que pedían los que se ganaron formar parte de la "casta".  

            Preguntarse el por qué un movimiento que canaliza mucha indignación popular, que se constituye como partido, que vierte por boca de líder lo que una gran mayoría piensa es atacado con tanta virulencia tiene una respuesta evidente, miedo. Cierto que Errejón realiza trabajos desde su casa, que Monedero cobra un buen dinero por asesorar al país equivocado o que a Albert Rivera le sitúan en Nuevas Generaciones del Partido Popular, pero hace falta mucho más para ahogar una esperanza. 

            Sarko quiso "refundar" el capitalismo, Podemos se convierte en la versión más radical para atacar la idea, Ciudadanos y UPyD lo suavizan y PP-PSOE asisten atónitos a un declive provocado por ellos mismos. Dejemos que sea el ciudadano, indignado o no, quien decida la forma del nuevo futuro nacido en dos mil ocho.

sábado, 17 de enero de 2015



NO SE OFENDE QUIEN PUEDE

            Siempre me llamó la atención que entre gritos y balones aéreos hubiera hueco para golpes o para un conato de ellos entre educandos, sin lugar a duda la vida en el colegio, por aquel entonces inmerso en la Ley General de Educación de 1970, también denominada EGB, era singular, dura a veces, humillante para muchos y muy feliz para casi todos. Recuerdo a las niñas con la goma, a los niños jugando a churro, y en un aparte al clan matón, el del círculo inaccesible cuya diversión consistía en pasar el tiempo de recreo enseñándose los puños, moviéndose cual púgiles en el ring, o simplemente maquinando y resolviendo por las bravas el juego de la goma de las chicas o la fila de churro de los chicos. 

            El clan matón era sin duda peculiar, muy estructurado y jerarquizado, y sobretodo muy corporativista, quien entraba en él ya sabía que tenía que dar la vida o como mínimo poner la cara si había que partírsela por un compañero de clan. Cuando la EGB llegaba a su fin el clan se disolvía y sus miembros se iban suavizando hasta llegar a una madurez irreconocible, la vida se encarga de moldear las zonas oscuras que tiene la inocencia. 

            El tiempo es el mejor doctor para la cura de los malos hábitos, pero no todos los seres humanos llegan al estadio de pleno desarrollo reconociendo que el juego de clanes quedó atrás, el placer de irrumpir en la vida de los demás, el asaltar sus juegos o simplemente perturbar la paz que una gran mayoría disfrutamos en este planeta llamado Tierra, continúa, extorsionadores y chantajistas se siguen instalando donde no deberían tener hueco, y los que no pueden amedrentar con actos lo hacen con palabras, ahí es donde situamos al actual Papa, a Francisco, que con declaraciones como las de esta semana en defensa de sus colegas de fe, de religión, viene veladamente a trasladar a los demás que quien se meta con ellos no va a encontrar un final agradable, como prueba lo visto en Francia. 

            La Iglesia Católica ha perdido el norte, de la musulmana ni me pronuncio porque ni siquiera lo ha atisbado a encontrar, y no estoy hablando ya de los numerosos casos de pederastia, del odio a la condición homosexual, del trato degradante a la mujer en defensa de un machismo rancio o de la imposición de la creencia, sobre la que la ciencia sólo reconoce un estallido fluidos que conformarán un feto, de que la vida comienza con la fecundación cercenando el derecho a decidir, estoy hablando de algo distinto, la Iglesia ha priorizado, al margen de las creencias, su lealtad al clan religioso con frases como "Si alguien dice una palabrota sobre mi madre puede esperarse un puñetazo" o "no se puede insultar la fe del Islam".  

            Charlie Hebdo puede gustar más o menos, puede hace más o menos gracia, pero jamás una viñeta humorística por muy desagradable que algunos la entiendan puede ser motivo para lanzar un "puñetazo" como dice don Francisco, o para ejecutar vidas humanas que es por lo que, al parecer, optan  radicales de otras religiones. El refranero español es implacable, "no se ofende quien puede, si no quien quiere", que quien pudiendo ofenderse entiende que la vida abre puertas para canalizar la crítica y convertirla en una sonrisa o en el peor de los casos en sentencias de tribunales que rescaten el honor, tiende a comportarse como un ser humano a respetar, quien quiere ofenderse a toda costa para seguir sintiéndose al mando del clan matón de los recreos de colegio e irrumpir en la vida de los demás con violencia y odio mediando hechos o palabras forma parte de una calaña a eliminar. El Papa ha decepcionado a muchos que creían que un mundo nuevo se abría en el catolicismo y ha reafirmado la sensación de marketing vaticano en otros cuando lo han visto salir en defensa de lo indefendible, en defensa de la integridad del clan religioso al que pertenece. El patio ya no huele a colegio.


sábado, 10 de enero de 2015


Del año luz al diez minutos Castedo
 

            Diez minutos, tiempo más que suficiente para que transcurra dos años y cuatro meses, afirmación sobre la cual podría elevarse un axioma, no es para menos, y es que Sonia Castedo, que allá por el mes de septiembre del año dos mil doce deseaba ser imputada porque en diez minutos demostraba su inocencia, está evidenciando que se puede abrir un largo espacio temporal en tan sólo diez minutos sin viajar a la velocidad de la luz.

            La ciencia de Sonia Castedo todavía arriesga más, nos trae a una dimensión totalmente desconocida, cibernética, donde las decisiones políticas pueden llegar a oídos del ciudadano, según explicaba ayer por fin la ex-alcaldesa, con claridad y efectividad, mediando red social cuyo nombre traducido al español le va que ni al pelo, a dieciocho mil personas de los setentaicinco mil cuatrocientos treinta y cuatro votantes del partido popular en la ciudad de Alicante cosechados en los últimos comicios de dos mil once, dejando al eco de los medios el trabajo de divulgar su última decisión, y al alicantin@, votante o no del partido popular, la molestia de saber exactamente qué ha pasado sin ver la "face" de la que hasta ahora era su regidora.

            Diez minutos interminables, sin duda, y que mejor sitio para hacer más amenas las explicaciones durante ese tiempo que el plató de la televisión privada de las "mama chicho" o del "sálvame", todo un detalle, y lo consiguió, aunque mi reloj diera la vuelta a la esfera y un poco más, quedó claro, ni idea del por qué de la dimisión, si nos ajustamos a su argumento de conspiración encubierta de oposición y, tirando de ironía ocular, del fiscal. Sonia Castedo, la que no utiliza el juego sucio, salvo defensa, la que afirma que un juez puede imputar mediando un recorte de periódico sin investigación alguna, la ex-alcaldesa políticamente incorrecta cuando le obligan, ha dimitido injustamente cuando ni siquiera en su partido le obligaban a dimitir por estar imputada.

            Diez minutos para dejar claras las cosas, si Einstein levantara la cabeza, aunque debería saber Castedo que en tan sólo un minuto, el primero de la entrevista, también es posible poner en contra a todo gremio periodístico calificando de tergiversadores a quienes tan sólo le piden la explicación a la cara que merecía la ciudadanía en la sede del ayuntamiento de Alicante, aunque sea en once minutos.

 

 

viernes, 9 de enero de 2015


Altivo argivo, heroico espartano
               

                Se dice que entre Argos y Esparta hubo más que palabras, se dice que pelearon a muerte, se dice que lo hicieron en igualdad de condiciones, que cada uno puso en liza trescientos combatientes y que sólo quedaron tres, dos argivos y un espartano. Los argivos entendieron que ganaban por la superioridad de dos contra uno, abandonando acto seguido el lugar sin tener en cuenta que el último, el que resiste hasta el final es el ganador, y así lo hizo saber el espartano.

            Mucho tiempo ha pasado pero muy pocos modos han cambiado, incluso han virado a peor. Hoy los argivos no plantean una lucha en igualdad, principalmente porque cuentan con el poder del Estado, allí donde se refugian sus recursos humanos, allí donde sólo los presupuestos generales informan y dan a entender que detrás hay un amplio ejército, a más inri retribuidos, principalmente, por las aportaciones económicas de los espartanos.

            Los enfermos con Hepatitis C han luchado y luchan contra un ejército de virus implacables, contra GILEAD, multinacional poseedora de la pócima mágica SOVALDI, y contra su contrincante más duro y despiadado, el Gobierno español. Tres frentes que aglutinan efectivos muy superiores a los trescientos espartanos de antaño y que esperan doblegar la voluntad de más de trescientos enfermos que ven como va mermando la tropa a golpe de miseria política.

            Cuando en un ring el púgil observa asustado desde el primer segundo del combate como el otro gira alrededor y va encajando golpe tras golpe sin reacción posible, el desenlace es de esperar que no se producirá más allá del tercer asalto siendo optimistas, y es que el virus de la Hepatitis C se comporta cual púgil sin compasión. Cuando desde una situación de opulencia salvaje se muestra de manera obscena el alimento al hambriento, el dinero al pobre o la medicina al deshauciado tirando de chantaje económico nos encontramos con una farmacéutica multinacional sin escrúpulos. Cuando se financian proyectos deportivos anillados inalcanzables, se plantean polémicos salones de juego o se reparten sobres de dinero del color del azabache negando la vida a un enfermo de Hepatitis C, la batalla está sentenciada.

            Los argivos no lo tuvieron nunca tan fácil para humillar al espartano, para matarlo sin mover un dedo, pero al espartano le quedará suficiente tiempo para dar el último golpe, para declarar la victoria ante la retirada por soberbia de los argivos, y lo hará con el voto, y con el apoyo del resto de la tropa que compartimos con ellos coraje, ética y humanidad.

jueves, 8 de enero de 2015

Charlie Hebdo y la paz dormida en la ONU

 


CHARLIE HEBDO Y LA PAZ DORMIDA EN LA ONU.


 


Vivir en Nueva York no debe ser fácil, en absoluto, quien tenga la tentación de abrirse camino en la vida instalándose en esta ciudad debe tener en cuenta varias cosas. La primera, es la ciudad más poblada de Estados Unidos, si sumamos turistas y nativos igual hablamos de diez millones de personas vagando con sentido o sin él por las calles de la ciudad, y eso es un ligero inconveniente para deambular sin peligro de impacto con el resto de humanidad que va buscando el espacio al hueco como dirían en fútbol. En segundo lugar, la vivienda, hay que tener amplitud en casa para albergar y alimentar al cerdo-hucha cosechando cada mes alrededor de dos mil ochocientos dólares de media para pagarle al casero. En tercer lugar, la alimentación, y aquí hacemos un giro en la exposición y decimos que es barata, cualquier supermercado puede servir para captar una mínima cantidad de queso y pan que nos permita un sándwich económico, porque hablar de restaurantes desborda el presupuesto. Son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de instalarse en Nueva York, pero nos vamos a quedar con uno en especial que a mi personalmente me encanta, la sede principal de Naciones Unidas.
 
Si una cosa mira la sociedad americana con lupa, con una obsesión compulsiva, y no es para menos, es la seguridad. Que en la ciudad de los rascacielos brille uno con forma de tableta de chocolate horizontal y recubierto de vidrio puede ser algo habitual, pero que se engalane con banderas dando un colorido especial al entorno, amigo, eso es algo grande. Esa es la grandeza del edificio y de la institución, las banderas, el símbolo que indica que detrás hay millones de personas, dato altamente trascendente, sin embargo y por desgracia en la actualidad, lo que circula en su interior parece que se enmarca y se define como una costosa inutilidad.
 
La matanza de Charlie Hebdo a algunos les ha llevado a generalizar, a otros a concretar, y a quien redacta a elevarlo a causa mundial, y que mejor sitio para tratar causas mundiales que en la sede de Naciones Unidas, y ya hay que ser ingenuo para pensar de esta manera con la que cae. Son muchas las recetas contra el terrorismo yihadista, desde el lanzamiento de misiles Tomahawk hacia zonas desérticas que terminan con un caserío destrozado y dos furgonetas para la chatarra, hasta la venta de armas a los chicos más rebeldes de la zona para que en el futuro den media vuelta y apunten hacia el lugar equivocado según nuestros deseos y órdenes. No está clara cual es la estrategia a seguir, porque poner tropas en el terreno tampoco parece que haya tenido mucho recorrido, a salvo del alto coste en vidas.
 
La vuelta a la sede de Naciones Unidas como lugar de reflexión, diálogo y toma decisiones no es tenida en consideración por quienes suman intereses espurios en este mundo revuelto, armas, petróleo, poder, factores todos ellos que convierten la sede de Naciones Unidas en un mamotreto de hormigón y cristal inerte. Allí, en Nueva York está la clave, un cofre que esconde la solución a largo plazo. Siempre lo ha estado, desde las decisiones para la invasión de Irak, pasando por el ver y callar ante las actitudes de Corea del Norte, y ahora debería, y esta vez de verdad, tomar protagonismo. Naciones Unidas alberga a los representantes de los millones de personas que se esconden tras el ondeo de banderas del exterior, entre ellos países árabes, musulmanes, que son los únicos que pueden interceder para introducir cordura y cambio de rumbo. Occidente pude seguir defendiéndose, puede seguir luchando, pero jamás va a cambiar las actitudes que llevan a asesinatos a sangre fría mediando excusas religiosas, esa es, única y exclusivamente una labor de diálogo con los países musulmanes que más pueden influir, una estrategia a largo que debe comenzar ahí, en Naciones Unidas, en ese edificio brillante por fuera y sombrío por dentro donde se encuentra dormida la convivencia y la paz mundial, y es allí donde con voluntad y coraje se podrán evitar futuros asesinatos como los de Charlie Hebdo, D.E.P.
 

 

miércoles, 23 de mayo de 2012


SOY MALEDUCADO NO HIPÓCRITA, QUE EMPIECE EL PARTIDO.

Soy maleducado, impertinente e inoportuno, no lo puedo evitar, que le vamos a hacer. Estoy a favor de la pitada del himno, básicamente porque sin ser tan extremo como catalanes y vascos, a mi también me dan ganas de pitar cuando la monarquía hace acto de presencia en cualquier sitio en los tiempos que corren, aún reconociendo la labor del Rey el 23-F. Es lo que tiene no ser hipócrita, y luego me dirán que soy un antimonárquico, en fin, por un elefante que maté, mata-elefantes me llaman.

Pero ser maleducado no es un delito, ni puede estar prohibido, ser maleducado va con la personalidad de cada cual, por ejemplo, Esperanza Aguirre es una maleducada y lo es porque cuando estoy a la espera de que me explique el por qué del descuadre de su contabilidad y el desfase detectado me habla de un tema que ni me va, ni me viene, los silbidos al himno, que después de ocurridos no va a cambiar nada, y eso es feo, pero no es delito. Esperanza tiene la libertad de expresión de hablar de lo que le de la gana, y de desviar las atenciones que quiera, faltaría más.

 El problema del viernes no es sólo de educación, es de responsabilidad. La responsabilidad que debe tener la gente, catalanes, vascos y resto de españoles, en especial los madrileños, de no convertir un ejercicio de la libertad de expresión, guste más o menos, tenga más o menos educación, en una cuestión letal, y principalmente, la responsabilidad que se le supone, en un plus elevado al cuadrado, a los responsables políticos los cuales echando gasolina al fuego sólo pueden conseguir efectos no deseados. Una agresión por las calles de Madrid horas antes del partido cuyo objetivo pueda ser gente con banderas blaugranas o rojiblancas va a abrir un debate serio, muy serio, y estará lejos de la mala educación de los que pitan, y de la frivolidad carente de responsabilidad de los que mandan. Soy un maleducado español nacido en Alicante y pitaría al Rey si lo viera aparecer en el palco, como muchos madrileños y sevillanos, por supuesto. Soy maleducado, no hipócrita, y expresar con libertad una u otra no es delito.


miércoles, 16 de mayo de 2012


500 PUNTOS DE DESCONFIANZA

España está caminando por la senda que Grecia comenzó a transitar tiempo atrás. En aquellos momentos España, se decía, no era como Grecia, no era comparable. El anterior presidente del gobierno español, Sr. Rodríguez Zapatero, se mostraba incapaz de contentar a los abstractos mercados tomando decisiones como la del recorte del cinco por ciento del sueldo de los funcionarios, el desmantelamiento de beneficios sociales o la facilitación del despido. Los mercados desconfiaban y llevaron a España a rondar los cuatrocientos puntos básicos de la conocida prima de riesgo.

Estas decisiones no fueron vistas como la solución a los problemas de unos ciudadanos desconcertados por estos primeros recortes mientras continuaba el despilfarro de administraciones y demás allegados y, justamente, se pidió el adelanto de las elecciones. La oposición, en aquel momento, se ganó adeptos, hasta del espectro izquierdo del electorado, con el mensaje de que Rodríguez Zapatero y su política no generaba la confianza necesaria, por ello el desmesurado crecimiento de la prima de riesgo, reafirmando hasta la nausea un necesario adelanto electoral.

Mariano Rajoy llegó al poder con un programa cuyo contenido, en su mayoría, hasta la fecha, se ha incumplido sistemáticamente, como ejemplos el aumento del impuesto del IRPF o el anunciado incremento de IVA, aplicando igualmente medidas criticadas durante su paso por la oposición como el abaratamiento del despido o la amnistía fiscal. Todo ello, unido a los brutales recortes a todos los niveles, educación, sanidad, investigación, dependientes, por mencionar los más sensibles, según Mariano Rajoy, era justo y necesario para que España generara confianza en Europa.

Hoy la prima de riesgo alcanza los quinientos puntos básicos, es decir, desde su llegada Mariano Rajoy, no sólo no ha generado confianza, si no que ha empeorado la imagen de España, siendo la prima de riesgo el termómetro objetivo de la política realizada hasta la fecha. Justamente, y como ocurrió con Rodríguez Zapatero, la cuestión que se debe plantear es si esta política aporta soluciones a la ciudadanía y genera confianza, o por el contrario, nos lleva al borde del abismo, con el desprecio de los mercados incluido, en cuyo caso habría que replantearse si es éste el gobierno y los métodos necesarios para salir del atolladero. Una intervención de Europa o un posible corralito, sin duda, son razones más que evidentes, para pedir unas elecciones anticipadas, el crédito de Mariano Rajoy se agota y llevamos, tan sólo, seis meses de ejercicio. Dios o los mercados nos cojan confesados.